Peregrinación a Lourdes


El rincón de Cecilia. ¡Hola Amigos!

El fin de semana del 9 al 12 de Septiembre podríamos decir que fue maravilloso; fuimos peregrinos visitando a la Virgen de Lourdes, un tiempo y un lugar que no cansa nunca. El sábado estuvimos en la Iglesia de San José con la Misa en habla castellana y nos encontramos como en casa, es decir como en nuestra Parroquia, pues como siempre nuestro párroco Mn. Octavio concelebraba la Eucaristía con el sacerdote que la presidía; después nuestra primera visita  y saludo a nuestra Madre de Lourdes. El programa es intenso, la fuente del agua milagrosa, los baños de madrugada, el Vía-Crucis, los recuerdos...

El Domingo asistimos a la Misa Internacional, preciosa con mucho público, un coro que enviaban hacia el Cielo su emoción y dicho sea de paso sentíamos el orgullo que unos peregrinos de nuestro grupo eran voluntarias de la coral; esta Eucaristía aunque larga no cansa pues tiene la particularidad que se repiten las oraciones con el idioma de todos los países asistentes. Quiero explicaros que delante de nuestro banco estaban un grupo de minusválidos y discapacitados con sus voluntarios y entre ellos me llamo la atención una señora relativamente mayor que tenia una muñeca abrazada y constantemente la acariciaba y le daba besos; me emocioné pensando la amargura que tendría esta pobre mujer en su corazón y le pedí a la Virgen que la protegiera. Terminada la Eucaristía nos encontramos todos para hacer la foto comunitaria para recuerdo de todos en la plaza de la "Virgen Coronada" y para que nos conserve las ganas de volver.

También estuvimos en la basílica de la Inmaculada, rezando también en castellano y participando también Mn. Octavio y algunos lectores. Amigos hay tantas cosas para ver y visitar como la bendición de los enfermos a media tarde, es emocionante y enternecedor, por la noche hay la procesión de las antorchas que se levantara bien altas cuando se canta el "Ave María" ... Ave. El lunes día 12, nos levantamos pronto con pena porque teníamos que volver a España y continuar nuestras obligaciones, descansamos en Víelha donde celebramos la Eucaristía y seguimos nuestro caminos, paramos en la Panadella antes de llegar a Barcelona, y llegamos a nuestro destino deseando que llegue el próximo año para volver.

Cecilia Aranés Mallol

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